domingo, 31 de mayo de 2009

Duelo, de doler.


Me detuve. No se suponía que lo hiciera. No se suponía que suponga pero acá estoy detenida. Es que olvido a veces que el dolor viaja en círculos, y poco importa el origen si no hay fin en el infinito. Uno a uno pasarán a mi lado, y yo mansamente me iré desgarrando. Los veré ir hacia su futuro y cuando ya no sienta este dolor, caminarán atravesando mi ausencia y sentirán un tibio perfume a tristeza.



No hay comentarios:

Publicar un comentario